El ardor de estómago es muy común.

 

Lo que se conoce como ardor de estómago, que consiste en una enfermedad del reflujo gastroesofágico, es muy frecuente y sólo los casos más extremos necesitan de una medicación especial. No obstante, se debe tener claro que la primera medida correctiva, es el cambio del estilo de vida, en lo que a nutrición se refiere.

La ausencia de cambio o de una buena nutrición se traduce en ocasiones a que el reflujo gastroesofágico, el esfínter esofágico inferior que cierra el paso del estómago al esófago permite que el contenido ácido del estómago ascienda hasta el esófago y la boca, provocando síntomas como pirosis (los ardores de estómago), inflamación en el esófago y dolor retroesternal. Por tanto; ¿Cómo podemos evitar este ardor de estómago? ¿Cuáles son los hábitos a cambiar y qué alimentos debemos dejar de consumir? Si seguimos las pautas de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD), extraemos las siguientes conclusiones;

-En las comidas evitaremos las frutas y zumos cítricos, el tomate y sus derivados, el café, las especias y condimentos.

-Como alimentos que disminuyen la presión del esfínter encontramos; la menta, el ajo, la cebolla y el chocolate y los alimentos ricos en grasa como aceites, mantequilla, carnes grasas o quesos muy curados.

-Es importante evitar que los alimentos y las bebidas esten demasiado frías o demasiado calientes; esto puede afectar negativamente a la mucosa del esófago.

-En ocasiones, cuando nos afecta este «ardor», tomamos leche que tiene un alivio inicial, pero suele tener un efecto rebote que intensifica la acidez más tarde.

-Es importante saber que las comidas muy copiosas provocan distensión de las paredes del estómago que a su vez mantiene abierto el esfínter.

El alcohol y el café promueve la disminución de la presión del esfínter y éste pierda fuerza. Esto se debe a la cafeina, mayormente. Sin embargo, el vino blanco y el cava, en concreto, por su mayor contenido en gas, favorecen en mayor medida el reflujo porque además de disminuir la presión esfinteriana, favorecen el paso del contenido gástrico hacia arriba cuando expulsamos el gas.

-Procurar mantenerse erguido durante y después de las comidas. De ese modo favorecemos el efecto de la gravedad sobre el estómago. Durante la digestión el estómago se está contrayendo de forma continua para conseguir que los alimentos se mezclen; si estamos tumbados, estas contracciones facilitan que el contenido del estómago alcance el esófago. Y es muy importante, evitar tumbarse en las dos o tres horas siguientes y si se trata de la siesta, mejor será hacerla sentados o recostados. 

La saliva contrarresta el ácido. Prácticas, como fumar producen una pérdida de saliva y con ello se reseca más la boca y la garganta. Muy relacionado, es que los fumadores sufren también de más afecciones respiratorias que conllevan tos y esta, aumenta la presión en el abdomen favoreciendo el ascenso de los ácidos.

Debemos perder peso; ya que tiene multitud de beneficios para la salud. En este caso, puede ayudar a las personas con sobrepeso a reducir el reflujo. El exceso de peso y el perímetro abdominal provocan una compresión gástrica que favorece el reflujo del contenido gástrico al esófago.

Utilizar ropa que no apriete. Si esta nos aprieta el abdomen aumenta la presión intraabdominal y favorece la salida del contenido del estómago.

-Una recomendación para cuando tengamos «ardores» nocturnos es calzar las patas delanteras de la cama.

Ojo con las almohadas. Si ponemos dos o tres, lo que estamos haciendo es flexionar el tronco y de eso modo aumentamos la presión intraabdominal, justo lo que no queremos.

El estrés, es malo para todo. Este produce la segregación de sustancias estimulantes, como la adrenalina, que en el caso del sistema digestivo pueden acelerar el vaciamiento del estómago, dificultar la digestión y aumentar la secreción de ácido del estómago. 

Esperamos que el post de esta semana sea de tu agrado. Seguiremos publicando consejos y recomendaciones, para que cuides tu salud. Si quieres que escribamos de algún tema en concreto o que nuestros expertos te asesoren, dejanos un comentario ¡Saludos, saludables!