Desde Euclinic queremos la mejor salud para las personas. Por eso esta semana os vamos a mostrar aquí, en nuestro blog, varias señales para identificar un posible Ictus a tiempo.

El Ictus es un trastorno en la circulación cerebral, que compromete el tránsito de la sangre; no avisa y aparece súbitamente. Durante el proceso innumerables neuronas mueren y actuar inmediatamente puede ser fundamental, por eso desde Euclinic queremos prevenirte informandote de los síntomas que pueden preceder a un ictus.

No todos los Ictus se tratan por igual. Por lo que deberemos de contar con la ayuda de profesionales para conocer cual es el tratamiento idóneo.

Es muy importante tener en cuenta que hay varios síntomas que inidican que se podría estar sufriendo un ictus, estos, no tienen por qué aparecer en un orden concreto ni siempre se manifiestan todos. Por eso te indicamos los síntomas más notorios para que podamos anticiparnos a un ataque que puede ser inminente.

Sonrisa torcida.

Los médicos para saber si están ante un caso de ictus, levantan las manos del paciente en el aire para después soltarlas al mismo tiempo; si solo una de ellas cae, tiene motivos para sospechar. Esto sucede porque el ictus provoca que medio cuerpo vea reducida su sensibilidad drásticamente.

Lo más común es sentir un hormigueo, como el de un brazo cuando se duerme. Esto provoca una sensación extraña en el tacto y se nota en una mitad del cuerpo porque la falta de sangre no afecta a todo el cerebro. Este síntoma se manifiesta claramente en la cara, ya que la comisura del lado afectado se paraliza y cae, provocando que la boca se viese torcida.

Pide a una persona que sonría mientras tiene un ictus y tendrás la prueba definitiva: solo subirá una parte de los labios.

Hablar con incoherencias.

Cuando el ictus afecta al hemisferio izquierdo, que es el que controla el lenguaje, en la mayor parte de las personas; se manifiesta la incapacidad de hablar de forma coherente o de entender lo que dicen los demás.

Pérdida de la visión.

Se produce la pérdida de la mitad del campo visual. Es un síntoma poco frecuente y explicado de forma bulgar, es como si estuviésemos viendo la televisión y la mitad se apagara.

Desorientación total. 

La persona afectada anda con dificultades, separa muchos los pies, pierde el control de la postura… Ante este síntoma, poco frecuente, lo mejor es mantener a esa persona en un lugar seguro y sin hacer que se mueva mucho, ya que puede haber riesgo de caída.

Aparte de una alteración de la conciencia, las náuseas y los vómitos pueden acompañar al dolor, por lo que conviene incorporar la cabeza al máximo cuando uno está tumbado, lo que evita el riesgo de ahogarse con su propio vómito.

El origen puede estar en el pasado.

El riesgo más importante es la edad, a partir de los 65 años es más probable que se presente la temida enfermedad. Pero la juventud no siempre protege.

No obstante no perdamos la calma, el 90% de los ictus se puede prevenir, y el mejor ictus es el que nunca ocurre. Beber alcohol excesivamente, tener la presión arterial alta, la glucosa elevada en la sangre o diabetes, rebosar colesterol y llevar una vida sedentaria son las causas evitables más comunes. Algunas enfermedades del corazón también están detrás de los episodios.

No solo debemos identificar los factores de riesgo que están presentes en nuestra rutina, también debemos acudir periódicamente al médico para que nos informe de nuestro estado de salud.

Saludos saludables de parte del equipo de Euclinic.