Los expertos de la OMS (organización Mundial de la Salud) se han puesto a trabajar como siempre, y aquí tenemos el resultado, una lista de los siete errores que cometemos al ducharnos. Sabemos que estos señores tienen una vocación especial por decirnos lo que debemos y lo que no debemos hacer, pero en ocasiones tienen toda la razón, como ocurre ahora. No obstante, muchos de estos «errores» son sobradamente conocidos y nada cuestionados, por lo que no se trata de un gran descubrimiento.

Todos sabemos que ducharse es uno de los hábitos higiénicos más básicos. Pero para la OMS el 91% de los españoles tarda más en ducharse de lo recomendado. Por otra parte, la encuesta «Hábitos diarios de los españoles en la ducha» revela que un 42% de los españoles afirma que se ducha cada día y que lo hace durante más de 10 minutos, mientras que solo el 9% de los españoles dedica menos de 5 minutos a ducharse.

A la hora de ducharse cada uno tiene diferentes hábitos que, probablemente se hayan adquirido desde pequeño. Pero hay determinadas costumbres que conviene evitar porque pueden ser perjudiciales para la salud, y es aquí donde la OMS señalá los siguientes siete errores más frecuentes que se cometen durante la ducha.

Demasiado tiempo bajo el agua: la ducha debería limitarse a cinco minutos para un uso sostenible de agua y energía. Demasiado rato es perjudicial para la piel ya que acaba deshidratándose.

El agua demasiado caliente: con temperaturas altas se nos reseca la piel, por eso la mejor opción es el agua templada.

Taparse el pelo con una toalla: la práctica favorita entre las mujeres. Según la OMS causa estrés y dolor al cabello. Lo mejor es secar el pelo suavemente pero no enroscar la toalla.

No echarse crema al terminar: recordemos esto siempre; después de la ducha la piel necesita estar hidratada. El mejor momento es recien terminada nuestra ducha ya que la crema actúa mejor sobre la piel húmeda.

Dejar la esponja dentro de la ducha: una vez finalizada la ducha hay que aclarar la esponja para quitar el jabón y las pieles muertas y, además, escurrirla. También es esencial dejarla en un lugar seco, fuera de la ducha. Si se deja en el interior con la humedad que se produce, puede coger bacterias.

Usar el mismo desodorante: esto es muy importante, debemos cambiar de desodorante cada seis meses. Igual que ocurre con los medicamentos, las bacterias que causan mal olor pueden acostumbrarse a ciertos componentes y, por tanto, que no se produzca el efecto deseado.

Echar acondicionador por todo el pelo: debe echarse solo en las puntas y no por todo el cabello ya que podría ayudar al exceso de grasa. 

Esperamos que os haya gustado este post. Y ya sabéis, tened en mente estos errores para no cometerlos cuando vayáis a la duchita. Saludos del equipo de Euclinic Sevilla.


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